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Assinatura de Gilberto Freyre
Opúsculos  



DE LO REGIONAL A LO UNIVERSAL EN LA INTERPRETACIÓN DE LOS COMPLEJOS SOCIOCULTURALES.


La Sociología del Derecho - y lo mismo podría decirse de otras sociologías especiales - parece a algunos estudiosos de las Ciencias Sociales sólo ser posible teniendo por base los estudios de Antropología, esto es, de aquella Antropología que, como acentúa el profesor Sol Tax, analizando al hombre como animal, como población, como especie, lo considera en profundidad en su comportamiento y en su cultura, en sus orígenes, en su lenguaje y en las formas regionalmente diversas de su físico y de su modo de definirse psicosocialmente y socioculturalmente - las formas éticas, las religiosas, las políticas, las artísticas, las jurídicas --. De ahí que sea de todas las Ciencias del Hombre aquella cuya unidad y cuya integración se viene apoyando más sistemáticamente en estudios de área - ecológicos, por tanto-que, considerando las diferencias en aquellos aspectos varios de la configuración del hombre, vienen a apurar las semejanzas; y éstas en perpectivas que exceden a las del tiempo hitórico para extenderse a las del tiempo biológico, geológico, psicosocial; esto es, aquél que fluye para varias sociedades al margen del registro cronométrico o del registro escrito. De ahí que la Antropología más que la Sociología venga considerando al hombre antes bajo criterio pan-humano y supra-histórico que no simplemente en sus expresiones ocidentales e históricas de comportamiento y de cultura: deficiencia ésta que perjudicó a las teorías iniciales de Comte, de Marx, de Freud, y aún perjudica a las generalizaciones de varios juristas ( de entre los que se reducen a ser abstractos) sobre el Derecho.

De esse carácter, así comprensivo, del criterio antropológico, en cuanto a considerar invariable al hombre a través de lo variablemente situado, resulta definida la posición del antropólogo moderno com relación a las tendencias que siempre caracterizaron al hombre occidental en ordem a imponer de modo imperial su cultura, y no tan solo sus técnicas a las sociedades situadas en otras áreas y desarrolladas com otros sentidos del tiempo. De ahí que la concepción antropológica de la educación, por ejemplo, considera la "vida en su totalidad" y no aquella parte de la vida del hombre no-occidental o no civilizado o no alfabetizado, suceptible de sr alterada por la alfabetización, a despecho de problemas harto más profundos que esse: los de ajustamientos institucionales y personales, que acompanan a las transiciones y mudanzas com exigencia de aculturaciones más amplias que las casi mecánicas de la alfabetización. Desde esse punto de vista es desde el que los métodos que van más allá de la alfabetización, como el del profesor Paulo Freire en el Brasil, se distinguen de los comunes; porque se implica en ellos la aculturación, allende una alfabetización mecánica.

Bien sabemos que no sólo las sociedades sino también las culturas resultan de influencias que se interpenetren, formando complejos. Complejos, en el lenguaje antropológico hoy más corriente; "fenómenos socialestotales" prefiren decir los antropólogos, y principalmente los sociólogos franceses.

A los complejos que forman tales ifluencias, y donde el conjunto es dominado ora por una, ora por outra de esas influencias - nunca la misma, rígida e invariable - es a los que podemos atribuir el poder no tanto de determinar cuanto de condicionar el desenvolvimiento de cualquier comunidad humana y de darle esta o aquella configuración.

Por outra parte, esas configuraciones no las podemos caracterizar bajo un criterio exclusivo. Cuando el historiador brasileno Caio Prado Jr., por ejemplo, niega enfácticametne que haya habido un feudalismo brasileno, sustentando la semejanza de la hacien da brasilena antigua com la hacienda romana clásica, lo hace por basar sus clasificaciones en un criterio que no es más que técnico-económico o solamente socio-jurídico, olvidando las características socioculturales y psicosociales de las que nos permiten hablar de un feudalismo brasileno, com una proycción nítida sobre concepciones acerca de la propiedad, que no pueden ser consideradas rigurosamente clásicas.

Tales concepciones envuelven también, en el caso brasileno, la consideración de nuevas dimensiones de espacio, ya sea físico, ya social v de tiempo, ya sea histórico y psicosocial, que tienden a proyectarse en leyes reguladoras principalmente de competiciones interpersonales e intergrupales; de carácter ecológico unas - las provocadas pro problemas de vecindad, por disputas en torno de las mismas tierras, por las rivalidades acerca de las aguas, de las minas, de los montes; y otras, de carácter temporal: problemas de sucesión, de herencias, de conservación o de división de bienes ancestrales ente sobrevivientes. Tales problemas tomaron nuevas dimensiones en el Brasil, como las "sesmarias" o donaciones de tierra, en un vasto espacio físico que exigió la reviviscencia, en esta parte de América, de formas más bien feudales que clásica en las relaciones de los europeos com el espacio y también com los "bárbaros" o extranos, de cultura inferior a la de los invasores.

Es importantísima, a mi modo de ver, com relacion a esse punto, la distición entre "factor" y "causa" que e profesor George Gurvitch establece en sus estudios de Sociología del Derecho: basándose en los trabajos del norteamericano Cooley y del francés Mauss, pone de relieve que la causa de los hechos sociales se encuentra siempre en lo que llama "fenómenos sociales totales". Ningún aspecto de una sociedad puede explicarse si no es integrado en el todo comprensivo de que fue más o menos artificialmente destacado. Es que los varios factores sociales que constituyen lo que el profesor Gurvitch denomina "aspectos abstractos" de un todo que se manifiesta comprensiva y cualitativamente, se hallas entrelazados v se afectan mutuamente. La "base" es así "ecológica" ( Gurvitch coloca esse factor en primer lugar, confirmando, en página reciente, com su autoridad de maestro de la Sorbonne, audacias de aprendices brasilenos de las Ciencias Sociales, esbozadas desde 1928) en cuanto a la economía, la religión, la magia, la moral, el sistema dominante de conocimiento son factores de transformación de cada uno de los otros fenómenos, y cada uno de los otros fenómenos se encuentra,de modo general y desde esse punto de vista, en la misma situación.

A través de esse criterio interrelacionista es cómo un sociólogo especializado en el estudio de aspecto tan específico del todo sociólogo, cual es la Sociología del Derecho, llega a la conclusión de que es imposible el estudio de esse aspecto al margende los demás.

La conclusión del profesorGurvitch es la de que el substrato material de la sociedad humana, representado principalmente por el elemento demográfico y por el elemento geográfico, esto es, por el volumen y densidad de la población, y por la forma de su distribución sobre la tierra, aí como por el carácter regional de esa misma tierra, es, sin duda alguna, actor tanto de movimiento general de la vida social ( objeto del estudio particular de la morfología social) como del movimiento de sus aspectos particulares; economía, derecho, religión, moralidad, eta. El criterio ecológico. Pero el criterio ecológico desmaterializado, por así decir, hasta el punto de admitirse la influenci, a veces decisiva, tal - es su poder de transfiguración - sobre aquellas condiciones materiales de vida ( o de lo que los sociólogos franceses llaman "densidad material"), de las llamaas "densidades morales".

Estas actuarín com decisivo vigor en ciertas circunstancias y débilmente en otras. Así, considerando el moderno sistema de Derecho, Gurvitch acredita ver mayor influencia por parte de lo que considera "densidad moral" sobre la base material de la sociedad, que no al contrario. Pero estima fuera de duda qu en sociedades primitivas y patriarcales ocurre precisamente que la influencia decisiva - o casi decisiva - es la de la "densidad material" sobre la "densidad moral"; suposición en algún modo confirmada por los estudios brasilenos sobre la sociedad esclavocrática, monocultivadora y patrialcal en el Brasil, sujeta a variaciones considerables por la presión de la "densida material" sobre la "moral". El derecho patrialcal de familia, hostil a la fragmentacion de la propiedad o a la democratizacion del suelo, parece haber sufrido en el Brasil una de sus mayores modificaciones bajo, la influencia de los suelos áridos, como los "sertanejos", sobre la organización familiar. Las familias establecidas en tales suelos se encontraron com dificultades no sólo para la explotación agraria, incluso superficial y simplista, de vastas tierras, sino también para una explotación agraria, igualmente simple, por el brazo esclavo. Más fácil sería la crianza de ganado. Las sequía sólo contribuyeron a intensificar y dramatizar tales dificultades haciendo casi imposible en el Brasil árido alcanzado por ellos, las propiedades agrarias de las áreas de "massa-pê", serivdas por numerosos brazos de esclavos; esclavos de sustento relativamente fácil, dada la circunstancia favorable del agua abundante, cn su hartura de pesca.

La tendencia de la esclavitud en el Brasil como sistema de produción,l fue la de extenderse a todas las tierras conocidas o descubiertas por los portugueses o por sus descendientes, favorecida por el Derecho entonces transferido de la Europa ibéria a esta parte del continente americano, a través de la concesión de "sesmarias" a pobladores considerados idóneos para tales empresas. Y a extenderse del mismo modo por el que se definió en las tierras húmedas: de manera concomitante com la gran labor, la gran propiedad, la "casa-grande"; y regulada en su expansión por los mismos principios generales de derecho de propiedad : propiedad de esclavos y propiedad de tierras. Com el monocultivo, el latifundio, la sujección feudal - casi absoluta en el caso de los esclavos y relativa en el caso de los moradores - los senores de vastas tierras y de numerosos siervos se constituyeron en familias privilegiadas, garantizadas en esos privilegios por leyes de propriedad casi sociologicamente feudales en sus aplicaciones, aunque una jurídicamente clásicas ev otras ya modernas. El carácter de los suelos y la escasez de agua perturbaron la expansión del sistema en su pureza ortodoxamente agraria, en cuanto a que el espacio social coincidieses com el físico, explicándose asi'el hecho de que el Brasil dominado más vivamente por el sistema monocultor-esclavocrático-latifundario haya tenido en las tierras tropicalmente húmedas de Pernambuco uno de sus centros, outro en el Maronón, outro más en el Reconcavo baiano y el cuarto en Río de Janeiro, prolongado a São Paulo, sustituído ya el azúcar porel café.

Sociológicamente somos hijossi no "d'algo", sí de algún complejo ecclógico-social:en elBrasil el ingenio, la "fazenda", el "sertao", la ciudad, la pampa, la playa, para referirmos a las regiones más nítidamente caracterizadas y más capaces de anunciarse en lo físico, en el modo de hablar, en la voz, en las tendencias psicosociales de sus hijos; incluso en sus axtitudes para com la naturaleza, las tierras, las aguas; y en las relaciones del hombres com esos valores.

Un eminente jurista-economista ya resaltó el hecho sociológico de base ecológica y de significación no sólo económica sino también político-jurídica, d que la proiedad-la forma de la propiedad tal vez fuese preferible decir - es casi siempre un "producto natural derivado de las condiciones del medio geológico y climático, de su aptitude, de su aprovechamiento por el trabajo humano o por el esfuerzo de la máquina". A favor de la relación así establecida entre la forma de propiedad y las condiciones físicas del medio, podría ser destacado de la experiencia social, norte-africana el hech de que, en regiones áridas, emparentadas com las de los "sertões" brasilenos del Nordeste, se observa el que la persona se convierta en propietaria de tierra por el hecho de plantar árboles de fruto; támaras, en general. Y en esas regiones, quien domina el agua - su distribución - tiende a dominar las poblaciones. Serían así generalmente las condiciones naturales de la producción la que explicarían en gran parte el fenómeno de la gran propiedad. Sabemos, entretanto, que existen instancias naturales suceptibles de alteración por el hombre en el sentido de que se favorezca la pequena o la gran propiedad; o en el sentido de favorecerse la posesión o utilización social comúm, no sólo de las tierrs, sino de las augas, cuando siendo necesarias las obras de construcción, de irrigación, o de electrificación, sobrepasan las posibilidades de los pequenos propietarios. De las obrs de irrigación por esfuerzo común se sabe que vienen genralmente seguidas por la tendencia al cultivo intensivo de las tierras, y nos han llegado de las poblaciones más antiguas del Extremo Oriente y de los propios árabes ejemplos numeroso del empleo de la política de riego. Política, esa, menos en obediencia absoluta a las condiciones naturales de as regiones, que expresión de una simbiosis, conforme la entiende la socioogía reginal o la ecolgía social:una armonización no pasiva sino activa, a través principalmente de la cooperación entre personas y entre grupos humanos - de comunidades enteras - com la vegetación, com las formas animales de vida, com el suelo y el subsuelo, hasta establecer un equilibro entre la población, su densidad, sus estios de vida, su carácter, su personalidad, su próprio tipo físico y las condiciones naturales del espacio por ella ocupado.

Si hechoc como los dela política, o mejor, los de la economía del riego - esfuerzo de cooperacion que ha evitado el monocultivo latifundista en regiones del Oriente muchu tiempo há ocupadas por los orientales - han pasado desapercibidos a sociologos, economistas y juristas europeos, es porque muchos de esos sociologos, economistas juristas vienen siguiendo aquel nono-europeismo o pan-europismo sociologico, economico o juridico, frente al cual, la sociologia social de Mukerjee en Oriente y la moderna Tropicologia brasilena constituyen reaccion vigorosa. Ellas prestan un sentimiento político a la sociologia y a la antropologia que no cabe comentar aqui: nos alertan contra la supuesta superioridad absoluta de las formas de vida y de organizacion sociales como la democratica, a la manera anglosajona, en la politica; la industrial-capitalista, en la economia; la individualista, en el Derecho, adoptadas por la mayoria de las sociedades, hoy tecnica y militarmente mas fuerte sin que esa superioridad se extienda a otras zonas de cultura y de vida. Nos alertan, por outro lado, acerca de la pretendida inferioridad absoluta de aquellas formas extraeuropeas de vida y de organizacion sociales que representan, en algunos casos, una armonizacion mas completa de ciertas sociedades extraeuropesas, en particular, y de ciertos grupos humanos, en general, com sus respectivos ambientes, de la que alcanzan la mayoria de los europeos de hoy com los ambientes europeos: de la que alcanzan los norteamericanos com el suyo.

De esas formas extraeuropeas de vida y de organizacion sabemos que la socilogia, la economia o el derecho mono-europeo, considerandolas arbitrariamente " pre-economicas", " comunales", " teocraticas", venia tratandolas de desecho: como " inferiores", " anormales" o " inestables" en relacion com las de la democracia anglo-sajona y las del industrialismo capitalista occidental, que serian las formas sociales " normales", " estables" y " definitivas" . se sabe que Bagehot llego a considerar a las sociedades que no estuvieses bajo el palio de la civilizacion occidental como " uneconomic". Otros las han considerado " prejuridicas" . la verdad, puesta de relieve por los estudios de Mukerjee, es que en el desarolo agrario de la India, de China, del Japon, de Siberia, hay aspectos que no se ajustan a las categorias economicas o las categorias del orden juridico dela Europa occidental, sin que dejen de ser, desde un criterio antropologico cultural, ni economicas ni juridicas.

Vamos descubriendo - repitamoslo - en algunas de las for mas extraeuropeas de vida y organizacion sociales, una correspondencia armonica com los ambientes regionales. Reppresentan expresiones de ajuste humano al espacio fisico y social, merecedoras de estudio atento; tales ventajas parecen presentar de organizacion socil y tambien de satifaccion psicologica de personas y de grupos, en contraste com las formas de dominacion de otros espacios fisicos y sociales por los europeos, que tanto procuraron mantenerse europeos siempre en esos espacios y extender, a traves de varios medio, incluso los tecnicos y juridicos, su individualismo capitalista a Asia y a Africa.

Nunca esta demas insistir hoy ( cuando ttanto se procura, no dentro de las ciencias sociales, sino en sus margenes, pobladas de " mistagogos", la exaltacion com o sin proposito dl ffactor economico, importantisimo din duda) en resalta el yero de la identificacion absoluta del proceso economico com el fenomeno social total. Tanto lo social como lo cultural exceden de lo economico, comprendiendolo, sin que el complejo social o cultural tenga siempre por base un elemento especificamente economico. Si en las sociedades burguesas es esa la tendencia, las sociedades burguesas no son la sociedade humana, como parece haber supuesto Marx, en su desconocimiento no solo de la etnologia y de la antropologia cultural, sino de las ecologias de diferentes de la europea; en su ignorancia de las propias sociedades feudales entre las cuales esta demostrado por sociologos especializados en el estudio de la Sociologia del Derecho, como el autor deExperience Juridique, que es mayor la movilidad del sistema legal que la del economico, por cuanto en las sociedades todavia patriarcales, pero ya desfeudalizadas o ya medio desfeudalizadas, el derecho y la economia se presentarian siempre com influencia equivalente del uno sobre la outra, y en las sociedades primitivas y, hasta cierto punto, en los imperios teocratico-carismaticos, el derecho, y la economia se presentarian siempre com influcencia equivalente del uno sobre la outra, en las sociedades primitivas y, hasta cierto punto, en los imperios teocratico-carismaticos, el derecho, la economia, la religion y la magia, no habiendose diferenciado bastante el uno del outro, se presentarian dominados por las creencias del primitivo en lo sobrenatural, cuya influencia sobre el todo sociocultual excederia tanto a la de la economia como a la del derecho, aunque encontrando considerable y a las veces soberana resistencia por parte de la " densidad material:.

Cuando el profesor Walton H. Hamilton sugiere que las instituciones - incluso las juridicas - son el singular de aquello de que las constumbres son el plural, expresa bien la complejidad del fenomeno social total, desconocida por algunos de los pan-economistas, al pretender identificar la sociedad humana com la totalidad de las relaciones de produccion. Incluyendo las costumbres, la sociedad o complejo sociocultural - la pluralidad sociocultural, digamoslo asi-sobrepasa a la economia; o aquella parte de lo social que no se reciere mas que a las relaciones de produccion sobre-pasa a la singularidad economica ( llamemosla asi, a nuestro modo) desenvolviendo la sugestion de Hamilton.

Hay creencias y tabus independientes de tales relaciones o superiores a ellas en poder o influencia sobre los hombres. La verdad, entretanto, es que aun en las propias sociedades burguesas se verifica lo mismo que en las patriarcales y primitivas: la imposibilidad de separar, a no ser por abstraccion o artificio, lo singularmente economico-o lo singularmente juridico o lo singularmente religioso - del todo social; tan constantes son las interrelaciones que mantienen vivo, activo, creador, a cualquiera de esos elementos.

De ahi, que no sea posible hablar nunca de la esclavitud, por ejemplo, como fenomeno singularmente economico, cuya causa se encontrase en hechos tan solo o soberanamente economicos; tantos son los elementos que se reunen en esse complejo social, dandole aquella pluralidad que se debe atribuir a las costumbre y creencias, en contraste com la singularidad de las instituciones; dandole, inculso elementos psicosociales.

La esclavitud en el Brasil, como en otras areas esclavocraticas, fue mas que institucion y mas que sistema economico, pues fue costumbre, fue mistica, fue ambiente, fue aire sociologicamente respirado por el individuo en cuanto prolongado a persona, fue habito traido del remoto pasado portugues y africano, hebreo, moro; y com esse caracter fluido de costumbre antigua,de mistica, de habito, mas que com el rigido de institucion economica o de sistema juridico, es com el que se desenvolvio en ciertos trechos del territorio brasileno, jmalograndose en otros por falta de base fisica. Semejante fracaso convirtio a las poblaciones de las zonas aridas, precozmente anti-esclavocraticas, en pastores o policultores; desenvolvio en ellas disposiciones para la movilidad social, para el desapego al orden establecido, estos es, al orden social-incluso juridico-establecido por las poblaciones sedentarias y agrarias de las zonas del litoral y de las llamadas " matas", de las zonas de tierras gruesas y de aguas faciles.

Son esos, aspectos ecologicos y, al mismo tiempo, sociales del desarrollo del sistema esclavocratico ( y feudal a su manera), en tierras americanas, que escapan a los determinismos cuando, por excesivo apego a una doctrina exclusiva, o al uso tan solo de una llae de interpretacion de los hechos sociales, se desprecian las variaciones regionales del desenvolvimiento humano. El criterio ecologico-social, sin pretender destruir o sustituir de modo absoluto en los estudios antropologicos y sociologicos, criterios de valor ya probado para la interpretacion de ciertas sociedades humanas, y de validez universal, o cuasi-universal, para la explicacion de ciertas reacciones de los grupos humanos a estimulos o presiones de ordem economico o social, es un criterio, ademas de comprensivo, de interpretacion y de tentativa de explicacion de tales sociedades, de tales interrelaciones y de tales reacciones a estimulos o presiones semejantes. Puede denotar " imaginacion" - y no hay estudio que avance o se expanda sin que la imaginacion anime al estudioso; pues es por la imaginacion por la que el saber, no solo humanistica sino cientificamente antropologico o sociologico, se há ensanchado y ganado profundida.

En relacion com el tema, seria interesante que todo estudiante de curso superior, todo investigador de la cienca, todo hombre de estudio leyese las paginas, admirables de lucidez, del profesor A. N. Whitehead - uno de los mayores pensadores de nuestro tiempo - en The Aims of Education and other Essays. Llega aqui a decir que asi como sucede que los tontos obren com la imaginacion, pero sin conocimiento o saber exacto de los hechos, los pedantes, a base tan solo de los hechos que conocen; sin imaginacion. Ahora bien; es, a su entender, la imaginacion la que inviste a los hechos, que los pedantes solo conocen en su estado crudo, de sus posibilidades; y entre estas, la de que pormenores aparentemente insignificantes se unan a los principios generaes para desvelar nuevas generalidades.

La " imaginacion" desdenada por algunos no me parece - como no parece a los Whiteheads - que sea siempre un pecado en los estudios cientificos; cuando no actua aislada y quijotescamente, puede hasta consituirse en virtud, y de las mayores. Se trata entonces de aunar en los estudios sociales, factores y posibilidades de interrelacion o de interpretacion que se manifiesten en complejos: complejos antropoculturales, dentro de los cuales el sociologo de la Economia o el sociologo del Derecho situe sus objetos especificos de estudio en eamplias perspectivas de tiempo que excedan a las del historiador.

En la explicacion de transformaciones sociales, tales como las que acompanan la transicion de una sociedad de esclavocratica a libre, de principalmente agraria a principalmente industrail o mercantil, no parece a los sociologos com vision antropologica (allende la historica), de la Sociologia, que el factor economico sea el soberano a traves de todas las fases; y mucho menos el exclusivo. Y com esse punto de vista, hoy dominante entre los socioogos de formacion antropologica, allende la historica, parece coincidir el punto de vista de ilustres pensadores y cientificos sociales marxistas, de entre los mas nuevos. Es el caso de un Oscar Langue, por ejemplo.

Quien lea com atencion las observaciones que he venido esbozando sobre el asunto en ensayos de caracter antroposociologico, vera que concuerdan com esse criterio general, por outra parte ya dominante en los estudios sociales modernos: el de que no nos dejemos desviar del punto de vista o del criterio social ( social; esto es, mas-que-sociologico), en el estudio sociologico o antropologico o historico-social de los procesos de interaccion, para dejarnos dominar por un estrecho sentido escuetamente tecnologico o economico de la trealidad social, o por el criterio tan solo politico-juridico de interpraticion de esa realidad. Los hechos llamados sociales son expresion ( como procuro sugerir en mas de una pagina de sociologia, rar vez pura de entre las que tengo escritas, pues es una sociologia casi siempre socieconomica y psicosocial o antroposocial o historico- social en torno de materia social brasilena) de un proceso social, y no exclusivamente economico, de interaccion. Ni exclusivamente economico, ni tan solo politico-juridico en su reglamentacion del comportaniento humano y de las relaciones interhumanas, esse proceso es completamente social.

De hecho, es lo que parecen indicar los estudios - tan objetivos cuanto es posible- que se s han realizado sobre los hechos y procesos de ocmpeticion y de cooperacion entre varias sociedades; hechos y procesos de especial importancia tanto para el sociologo del Derecho como para el sociologo de la Economia. Los estudios de Mead y sus colaboradores, por ejemplo; y los deDroeber sobre los Zuni. Esto, para no referirnos sino a estudios concretos y ex-haustivos de sociedades faciles de ser estudiadas en su totalidad o en su conjunto, como lo son las denominadas priitivas, dejando al margen los estudios de los sociologos del tipo de Max WWBER Y DE Oppenheimer.

Mead y sus colaboradores estudiaron los dos procesos - el de competcion y el de cooperacion - en trece sociedades, entre las cuales los Kwakiutl y los Zuni. Estas fueron estudiadas particularmente por Irving Goldaman. Y la conclusion a que llegaron viene en apoyo de los que consideran precaria, desde el pun to de vista cientificamente sociologico, la actitud que insiste en el predominio constante de lfactor economico sobre los demas. O de los que, todavia de forma mas simplista, se contentan com una explicacion pura o casi puramente economica o tecnologica de los hechos sociales en que se manifieste el proceso de competicion; tal vez de todos los procesos sociales, aquel que viene siendo objeto de mas compleja relamentacion de caractr politico-juridico en las sociedades modernas.

Mead y sus colaboradores llegaron a la conclusion de que en las sociedades humans domina eo proceso de competicin o el de cooperacion, sin que la diferencia se explique solo o principalmente por la tecnica de produccion o por el nivel de subsistencia. Domina la competicion entre los Ifugos y los Kwakiutl, siendo diversa la tecnica de produccion de las dos sociedades. Y lo mismo es cierto respecto de la cooperacion encontrada entre pueblos diferentes en su tecnica de produccion, como los Zuni y los Dokota. Tampoco se encontro correlacin entre el nivel de subsistencia y el dominio de uno o de outro proceso sobre la sociedad que se considere.

Para sociologos de la autoridad cientifica de Ogburn y Ninkoff, estduios como los de Mead y sus colaboradores indican que el dominio de un proceso o de outro sobre la vida de una sociedad, resulta de los ideales dominantes en esa sociedad - ideales o misticas - relacionados. Claro esta, com otras expresiones de lo cotidiano social; y no tan solo com su tecnica de produccion o com el nivel de su subsistencia. Sin que nos olvidemos de que en el único sociologo de importancia producido - segun los conocedores del asunto - por la Rusia sovietica, de 1917 a 1938, que fue Bukharin ( 1888-1938), encontraremos el aserto: " En cualquier momento la estructura intima de la sociedad esta determinada por la relacion mutua entre la sociedad y la naturaleza extrena, esto es, la condicion de las fuerzas materiales productivas de la sociedad" . lo que implica el reconocimiento - como acentua el profesor M. Laserson --- de que tales fuerzas no son necesariamente las decisivas o predominantes; funcion que Bukharin reserva para el " movimiento de las fuerzas productivas", sin explicar lo que sea esse movimiento. Pero dejando la puerta entreabierta para un criterio dinamicamente interrelacionista en el analisis de la llamada " relacion mutua" entre la sociedad y la naturaleza externa.

Com relacion a este punto, los sociologos especializados en la Sociologia de la Economia o en la Sociologia del Derecho no pueden olvidar la estructura de la sociedad que consideren; o la mayor o menor estratificacion que la caracterice y que defina, dentro de ella, las situaciones sociales - las " definiciones de situaciones" a que se refiere Thomas. Y esa estratificacion puede resultar - no lo olvidemos - tanto de las condiciones del espacio fisico, cuanto de las condiciones del espacio social.

En el Brasil en que se verifico la abolicion de los esclavos, la difernecia en las condiciones del espacio fisico no solo parece ser la principal exsplicacion del precoz abolicionismo de Ceara, sino de la facil - relativamente facil - transicion del trabajo esclavo al trabajo libre en sociedades menos duramente estratificadas que las del norte agrario y tropical: las de las provincias del extremo sur, por ejemplo. Para estas - provincias de tierras semejantes a las europeas y de clima templado - com poco esfuerzo consiguieron gobierno y particulares atraer coonos europeos. De modo que el dominio politico en el Brasil-imperio basculo desde una region hacia outra, no solo bajo la presion de influencias economicas, sino a favor de las condiciones del espacio fisico, favorables e la abolicion del trabajo esclavo y al desenvolvimiento del libre en las provincias del sur.

Sin resbalar hacia el determinismo geografico, no nos olvidemos de que la tencin a los estudios del suelo viene cobrando relieve en los modernos analisis sociologicos,sobre una base ecologica, y para el esclarecimiento de las diferencias entre sociedades y entre economias. Interesante sobre el asunto es el estudio de S. E. Markham, en Climate and the energy of nations ( Londres 1944). Resalta Markham la importancia de las " condiciones ideales de clima" en el desenvolvimiento de los pueblos, aunque subordinandolas oportunamente a los " valores"; al criterio de valores que oriente las relaciones entre sociedades y climas. En el Brasil todo parece indicar que la influencia de la gran sequia del 77 sobre la venta de esclavos del Norte al Sur, fue inmensa - y sobre el asunto es interesante el testimonio de las celebres " Cartas do asunto es interesante el testimonio de las celebres " Cartas do Sudito fiel" --, provocando esse desequilibrio ecologico un desequilibrio economico que algunos, erroneamente, insisten en explicar por un puro determinismo economico. Este no explicaria aisladamente el surgimiento industrial de SaoPaulo ni el hecho de que actualmente procure dirigir soberanamente el Brasil una burguesia mas mercanti que industrial, en su modo de ser industrial, que desprecia la agricultura y que no procura comprender sino a traves de soluciones mecanicas, como la simple elevacion de salarios, ni las reivindaciones de las gentes menos favorecidas por oportunidades de ascenso socioeconomico, ni la necesidad de que esas mismas gentes se fortalezcasn como gentes medias; incluso en las regiones agrarias.

Hay sociologos modernisimos-y otra vez podemos vitar uno de los mayores, que es el profesor Ogburn, y entre los geografos el propiopróprioam - para los cuales, mas importantes que las diferencias de estructura, son, en la explicacion de las " definiciones de situaciones" ( Thomas); criterio - el de definicion de situaciones - que se há extendido al mas comprensivamente sociologico, ( en verdad psicosociologico) del " situacionalismo", ya destacado por el ilustre sociologo Gino Germani como valiosa contribucion brasilena para el desenvolvimiento de la sociologia. Entre esas " definiciones de situaciones" estaria, como una de las principales, la concepcion de lo que constituya suceso para el grupo que se considere o estudie, y a la cual puede corresponder o no una realidad verificable por medios objetivos: basta que el grupo dominante se comporte o se situe en el espacio social como si a su concepcion correspondiese tal realidad. Concepcion esa que es resultado de la conformacion no slo economica, sino social y ecologica del mismo grupo; incluso de la mistica o del idealismo religioso - de repercusion tanfuerte sobre las leyes de caracter social, en general, politico, en particular, por las cuales una sociedad desee ser regulada.

Pues mistica o idealismo religioso parece que pueden alterar, a veces de modo decisivo, el comportamiento de una sociedad al afrontar problemas incluso de subsistencia, a traves, por ejemplo, de la sublimacion de los ayunos y de las sustituciones de carne por pescado com motivos misticos o religiosos.

La contribucion brasilena, en el sentido de que se procure aplicar el estudio historico-sociologico a intimidades mas psiquicas acaso que ostensivas de un pasado social, nunca del todo separado de sus provecciones de orden social - incluso juridicas - en la acutalidad ( proyecciones a veces insistentemente folkloricas), parece haberse anticipado a responder a la llamada del ingles Harry Slochower, en su libro No voice is wholly lost, publicado en 1946; esto es, que es necesaria una sociologia de la vida psiquica, al lado de una psicologia de la vida politica o social, para mejor orientacion de administradores, legisladores y juristas. Pues, segun Slochower, fue el analisis cientifico del fascismo-fenomeno aparenctemente solo de sociologia politico-juridica, pero com implicaciones incluso folkloricas en su tentativa de revivir simbolos y mitos remotos - el que vino a demostrar la necesidad de que se considerasen las llamadas condiciones objetivas, al lado de las llamadas ilusiones subjetivas, como partes de situaciones totales, convirtiendose asi en posible lo que el denomina la congruencia entre el marxismo y el freudismo, juzgados antes inconciliables. Se comprobo com relacion al fascismo, como poderia comprobarse com relacion al patriarcalismo esclavocratico brasileno o al moderno industrialismo norteamericano y a las leyes en que aquel, se proyecto o este se proyecta, que sin dejarse explicar del todo en terminos psicologicos de ocmplejos y traumas, resultaba igaulmente incomprensible cuando era presentado tan solo como producto de condiciones sociales, esto es, externas. Lo que nos lleva a las anticipaciones de Shopenhauer y de Nietzsche com respecto a la " logica de lo ilogico" - o de lo psicologico - en la interpretacion del comportamiento humano. Salvo que esos campeones del psicologismo extremaronse de tal modo en su valoracion de lo ilogico, y no tan solo de lo psicologico, contra las convenciones clasicas acerca de lo logico, que no ajustaraon esa su vision del comportamiento humano a la consideracion historico-sociologica del mismo comportamiento humano: que no todo el es natural, animal o psiquico, Critica que algunos aplican al moderno cocepto existencialista de " Sorge" o inquietud. Los actuales psiconalistas sin embargo, y algunos de los los existencialistas, incluso el critico de Les Temps modernes ( que recientemente se ocupo, a proposito de un trabajo brasileno aparecido en frances, de asuntos intimamente brasilenos, com asombora lucidez), procuran dar tal importancia a lo que es especifico en lo humano, que llegan a valorizar la situacion social, o historico-social o antroposocial, encontrandose asi a medio camino com los sociologos de hoy, que, partiendo de lo especifico, de lo situado, de lo condicionado, experimentan a cierta altura la necesidad de dejarse iluminar por el conocimiento psicologico de lo que en el hombre se presente mas general, a traves de lo particular, que es, en gran parte, lo sociologico, en cuanto que historico-social o antro-posocial en sus objetivos principales.

De lo que hoy se siente mas necesidad, como dice Slochower, es del estudio de la constante psicoogica en su interaccion com la variacion sociologica en particular, y psicosocial o socioatural en general; estudio al cual vienen contribuyendo los psicologos sistematicos com el sentido sociologico de la pasicologia, como Karem Horney, sociologos com la preocupacion cientifica o fiosoficamente sociologica por el Derecho, como el há tiempo frances, pero todavia ruso, Gurvitch, e historiadores, como Arnold Toynbee.

El condicionamiento de las instituciones juridicas que regulen en el plano juridico las relaciones interpersonales en una sociedad, y tambien las relaciones de personas y de grupos com la tierra, com las aguas, com la naturaleza, tiende a ser principalmente uncondicionamiento historico-ecologico, hasta cuando los factores de caracter tecnologico e ideologico - cuya importancia nadie osara negar - parecen tornarse enteramente soeranos com relacion a los demas en la reorientacion de una sociedad o de una cultura. El notable trabajo sobre el derecho en la Rusia Sovietica - Na Interpretacion of Soviet Law--, del profesor Harold J. Berman, muestra que son fuertes las semejanzas, dentro del tiempo historico-social ruso, entre el sistema sovietico y el sistema zarista, debidas al hecho de que son ambos, en su ecologia social y en su desenvolvimiento social en el tiempo, rusos. Lo que hace que el y otros analistas observen en la sociedad ruso-sovietica como esta no existe actualmente exenta en el espacio como una pura expresion de factores tecnologicos e ideologicos o com una tecnologia industrial y una ideologia socialista, ambas renovadoras y ambas de origem exotico, que condicionasen de modo absoluto y abstracto su desenvolviminto. En modo alguno. Esa sociedad refleja en su comportamiento una herencia socio-cultural especificamente rusa, ecologicamente rusa, historicamente ursa, proyectada tambien en las aacutales instituciones juridicas de aque complejo socio-cultural. Para el profesor Berman, la propria concepcion juridico-politica del Estado hoy en vigor en la Union Sovietica, es una concepcion de fondo religioso - o sacro --, heredado en gran parte de la Rusia zarista y transmitido en la idea de que la que cabe al Estado es una mision sagrada - palabra, segun el, hoy todavia muy usada en Rusia--, com un sentido politico en sustitucion del teologico - y la defensa de una ortodoxia peculiarmente rusa--; idea que condicionaria tambien en gran parte el Derecho y sus tendencias paternalistas de proteccion a los debiles. De modo que Estado y Derecho serian en la Union Sovietica de origen occidental: socialistas, marxistas; rusificados, no obstante. Al sistema legal en desarrollo en la Unio Sovietica no le faltaria correspondencia com factores tecnologicos e ideologicos, caracteristicos del complejo socio-economico que alli se desenvuelve; pero el sistema legal estaria principalmente dando formas y sanciones legales a unas conecepciones sobre el " hombre integral" y la " comunidad total" que son tradicionalmente, ecologicamente, rusas(192). De ahi el que se vigorice en el actual Derecho ruso la autocritica, seguida de la confesion y del arrepentimiento por parte de aquel individuo que se reconozca a si mismo, ante la Justicia, deficiente en aquella integridad o en aquella, totalidad y, por consiguiente, desviado de una ortodoxia que, siendo social, en general, es tambien politico-religiosa; o sacro-politica, en particular. Semejante tecnica, que el antropologo encuentra, por outra parte, bajo diversos aspectos, en sociedades de diferentes niveles culturales, mira a la reabsorcion del individuo presuntamente extraviado, por la comunidad que se presume posesora de lo cierto, en sumision a los dirigentes de su ortodoxia, a traves del Estado y de medios juridico-sociologicos y hasta juridico-psicologicos de recuperacion: una tecnica tradicionalmente rusa, actualizada por el moderno Estado totalitario para-comunista,en vigor en la Rusia Sovietica, que representa un apuramiento o refinamiento psicologico de tecnicas menos sistematicas de confesion del crimen por parte del criminal, com efectos, por lo menos atenuantes, en el juicio de los crimenes confesados por el criminal.

La Antropologia moderna se halla apta ya para colaborar com el sociologia, en general, y com el sociologo delDerecho, en particular, por sus tecnicas de conocimiento sistematico de sociedades y de culturas de varios tipos. Pues latendencia viene siendo hace anos la de aplicar sus metodos de analisis de esas sociedades y de esas culturas a sociedades y culturas civilizadas, o, como la rusa, la mexicana y la brasilena, mixtas, por lo que en ellas hay de renitentemente " civilizado" . bien se sabe, por outra parte, que la tendencia acutal en los estudios sociales es cada dia mas determinadamente hacia la interrelacin y, a traves de la interrelacion, hacia la integracion de las especializaciones; tendencia que tuvo su anticipacion en el Brasil, en trabajos de ciencia social que, con espiritu pinero, consideraron sus objetos de estudio a traves de lo que el conocido critico frances Jean Pouillon destaco como " pluralidad de metodos" - el antropologico, el historico, el psicologico, el economico, el folklorico, el sociologico-sin quiebra de la " unidad del asunto" No es outro el criterio que caracteriza hoy el estudio de las " human relations" en la Universidad de Harvard; Universidad que acaba de ofrecer, por outro lado, una de sus catedras a uno de los pioneros de aquella especie de interrelacionismo metodologico en los estudios sociales.

La adopcion por la Universidad de Harvard de esse criterio integrador, en el estudio y la ensenanza universitarios, de las Ciencias Sociales, recibio la plena aprobacion del profesor A. l. Kroeber, hasta su muerte, y desde la desaparcion de Franz Boas, el siempre joven decano de los grandes antropologos de su epoca y de la nustra. De esa aprobacion dejo constancia en uno de los ultimos ensayos que escribio, en el cual se regocija com el hecho de que se fuerta verificando en los estudios sociales, dentro de " Na important rapprochement of biological and cultural study", la creciente aproximacion entre los antropologos y los otros cientificos sociales, y la de todos estos com aquellos historiadores empenado en desarrollar en los estudios historicos un bien fundamentado criterio de universalidad.



Fonte: FREYRE, Gilberto. Em Louvor de mestre Thales de Azevedo. Salvador: Universidade da Bahia, 1970. p. 17-19.

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